23 marzo 2009

72. No sería otro despiste socialista... Aunque de momento debamos decir "presunción"... Sabemos que, el que gestiona al personal, miente, ha mentido

Es lamentable que, algunos ahora, tengan que reconocer que unos pocos están haciendo posible el estropicio de lo que en otro tiempo fue un ente modélico. Ha tenido que pasar casi un lustro para que se dieran cuenta de que, no más que un minoritario grupo de "personas", han llevado la entidad del Correo español a límites insospechados; no es posible ya recurrir a la urgencia o la necesidad para argumentar la eterna provisionalidad de todo, el infundado desenlace a que han llegado. No cabe disculpa alguna, ante el incumplimiento sistemático de las normas, ante el desmesurado abuso de poder. Resulta casi increíble que empiecen a percatarse de todo ello, ahora, pasado tanto tiempo, las autoridades socialistas. ¿Qué impedía verlo antes?

Crear una entidad mercantil partiendo de un ente administrativo comercial, preparar las cosas para la liberalización que la Unión Europea mandata, no es óbice para dar la espalda a la legalidad vigente, para engañar a los trabajadores, despojándoles de los derechos adquiridos con el esfuerzo de muchos años.

Algunos señalan que ha habido venta de derechos a cambio de favoritismos. Cualquiera que fuera la forma, es bien claro que se ha dejado sin muchos de los derechos adquiridos a un número muy importante de empleados, que se han dañado los intereses de muchas personas, que se frustraron expectativas e ilusiones, que se ha jugado sucio justo con los que tenían al lado, que todo ha sido manipulado.

El Tribunal Supremo, paso a paso va dando orden a las cosas, que si actitud contraria a la igualdad constitucional, que si no puede desmerecerse el trabajo de los eventuales frente a los fijos. Al mismo tiempo, en el día a día hemos ido descubriendo que unos cuantos "innombrables" se han mofado del Estado de Derecho, pasándose por el forro de sus chaquetas las más elementales normas de conducta y el respeto por la ley.

Como ya se habló desde este sitio, tuvieron la mala fe durante años de consentir que a ciertos "empleados", en ciertas provincias, les hayan dejado hacer y estos han estado decidiendo a su antojo sin poseer atribuciones. Desde los órganos de alta dirección, consintieron que personas con antecedentes penales en materia de falsificación, siguieran haciendo precisamente lo mismo, firmar y protagonizar actos para los que falsificaron la potestad. Mientras tanto, otros callaron, hicieron y siguen haciendo vista gorda.

También han defraudado la ley en materia de salud.

Son personas, empleados, escondidos tras la empresa para actuar, que están quebrantando la ley.

Por si fuera poco, aunque de momento hayamos de utilizar el término presunción, ahora, sabemos y se constata que, el alto cargo que gestiona al personal en el ámbito de todo el territorio español, miente, ha mentido. ¡Será, sería para sentirse importante!.

Habremos de seguir hablando. Dejarlo así, no sería otro despiste socialista.

Salvo mejor parecer

Baldo